La asignatura se organiza a partir de un reto sobre una situación problemática real, relacionada con el sector aeroespacial, que los alumnos han de resolver trabajando en equipo.
Utilizando la metodología del Design Thinking, el objetivo es que los estudiantes experimenten el proceso completo de desarrollo de un producto, desde las fases de detección de una necesidad y de diseño conceptual, hasta la ingeniería de detalle, incluyendo la construcción de un prototipo sobre el que analizar las decisiones tomadas y proponer mejoras.

Se trata de una docencia multidisciplinar, en la que participan profesores de distintas materias y que pertenecen a departamentos diferentes.